miércoles, 8 de marzo de 2017

El Guardián Invisible


He visto, con estupor, que, de nuevo, se llama al boicot a una película española en nuestros cines. En esta ocasión, se trata de "El guardián invisible", la película dirigida por Fernando González Molina, y protagonizada por Marta Etura.
Una película arriesgada, de una factura muy "a lo americano", tirando mucho de calle, donde prevalecen escenarios exteriores que complican el trabajo para que quede bien, etc.
A lo que iba: se pide el boicot de la película porque, según parece, una de las actrices (ni siquiera conozco su nombre ni me voy a molestar en buscarlo) ha hecho unas declaraciones "antiespañolas". Y digo yo: ¿en serio? ¿Hay que boicotear la película porque una actriz secundaria, que apenas aparece unos minutos dentro de la película interpretando a uno de los personajes cuando era joven, hace unas declaraciones de la índole que sean?
Hoy quiero dar mi apoyo a toda la gente que participa, de una forma u otra, en "El guardián invisible": director, guionista, autor de la novela, actores, actrices y, por supuesto, a los equipos de producción, música, edición, casting, dirección de arte, vestuario, maquillaje, dirección, arte, sonido, efectos especiales y visuales, cámaras, grúas, eléctricos, transportistas, catering, script,...
Son más de 100 personas en las tareas que hay detrás de las cámaras.
Son unos 50 actores que hacen papeles en los que tienen que hablar, aparte de extras que hacen relleno de gente cuando es necesario, etc.
Todos tienen sus familias, sus gastos personales, propios de cada uno, sus facturas,... ¿y pretendemos que, por las declaraciones de una persona, hay que joder (y lo voy a decir así, por las malas) a toda esta gente? Me parece de no tener ni idea de lo que supone algo así.
Además de la gente (empresas y empresarios españoles, no lo olvidemos) que ha invertido en producir la película, está el tema de que, la mayor parte de esta gente que participa aquí, no puede ganarse la vida con este trabajo porque se cobra una mierda, porque no hay estabilidad, porque en el audiovisual y, específicamente, en el cine, dependes de que haya proyectos en los que te llamen para tener cierta continuidad, y en la mayoría de los casos necesitan tener otro trabajo "de verdad" (no porque yo lo crea así, sino porque es lo que se dice) para poder comer todos los días.
No, lo de boicotear a una película es no tener ni idea de lo que va esto. Yo, desde luego, si puedo iré a verla. Llámalo corporativismo si quieres, pero me parece lamentable que seamos tan inconscientes en general en emitir juicios sobre lo que oímos o nos cuentan.
Por cierto, aquí está la ficha de la película, por si queréis comprobar toda la gente que hay detrás de este proyecto.
Larga vida al cine español, reflejo de nuestra identidad cultural, le pese a quien le pese.

lunes, 26 de enero de 2015

Tres "tristes" tigres


¿Recuerdan aquél trabalenguas que decía eso de "tres tristes tigres tragaban trigo en un trigal en tres tristes trastos"? Pues es algo así lo que pasa ahora mismo, desde mi punto de vista, en Andalucía. Lo desgloso, para que me entiendan:
Punto 1º- Tras el adelanto electoral al 22 de marzo de 2015, se elimina la posibilidad de que haya una cuarta fuerza política que pueda organizarse bien de cara a las autonómicas en Andalucía (sí, estoy hablando de Podemos; y no, no cuento a las formaciones minoritarias, ni siquiera al Partido Andalucista, no porque las ignore, sino porque no tienen representación actualmente en la cámara autonómica), con lo que las fuerzas principales serán (las ordeno por número de votos obtenidos en las últimas elecciones, que no quiero herir susceptibilidades): Partido Popular, Partido Socialista e Izquierda Unida
Punto 2º- Es la primera vez que tendremos, después de las primeras elecciones al Parlamento Andaluz en democracia (el 23 de febrero de 1982), a tres candidatos que no se han presentado anteriormente a unas elecciones en los tres principales partidos que concurren a las elecciones en esta Comunidad Autónoma: por el Partido Popular, a Juan Manuel Moreno; por el Partido Socialista, a Susana Díaz; y por Izquierda Unida, a Antonio Maíllo
Punto 3º- Las autonómicas andaluzas serán los primeros comicios de los tres previstos este año que se celebrarán en nuestra comunidad (a saber: elecciones al Parlamento andaluz: 22 de marzo; elecciones municipales, y autonómicas en casi el resto del país: 24 de mayo; elecciones generales, 20 de diciembre); aún habrá un proceso electoral más, pero ese no nos afecta directamente a los andaluces: el 27 de septiembre se celebran las elecciones en Cataluña, elecciones que van a plantear en clave plebiscitaria


Con esos tres puntos, es suficiente, no voy a entrar en más de momento (pero, como las "meigas", haberlos haylos). Y más de uno de ustedes se preguntará: ¿pero por qué con tanta premura? ¿Por qué no esperar a las elecciones municipales y, así, unirlas, con el consiguiente ahorro en gastos de campaña, producción de propaganda electoral, etc.? Pues, por lo que la observación de las diferentes informaciones me lleva a interpretar, son varios los motivos, así que voy a contaros, desde mi punto de vista, qué es lo que pasa.
En primer lugar, el pacto entre Izquierda Unida y el PSOE no era algo que, al menos estos últimos, quisieran; es evidente que todos los partidos políticos quieren gobernar en solitario, porque eso les da la facilidad de no tener que depender de la voluntad de otros para tomar decisiones. Pero, al no obtener votos suficientes para gobernar -recordemos que los ganadores de las anteriores elecciones andaluzas fueron los miembros del Partido Popular-, resulta imprescindible hacer ese pacto para conservar la Junta. Izquierda Unida, por su parte, ha tenido sus más y sus menos con sus militantes por el pacto, algo que podrá comprobarse hasta qué punto ha llegado en las próximas -nunca mejor dicho- elecciones, y algo que ha ido a más desde que Alberto Garzón ha llegado a la Secretaría General de Izquierda Unida. 

En segundo lugar, lo de que se ha roto el pacto por el anuncio de la decisión de someter la continuidad del mismo a referéndum entre los militantes de Izquierda Unida no deja de sonar a excusa, hasta cierto punto, necesaria; han existido más tiras y aflojas durante la legislatura y, desde luego, no han redundado en una ruptura, sino en negociaciones. Otro caso es que se dijera que la líder del PSOE andaluz quería mandar "en la casa del vecino", que en ese caso sí podría haber problemas de lo que ella ha calificado como "falta de confianza" al no aceptar Antonio Maíllo las... llamémoslas "peticiones" de Díaz en determinados aspectos, pero según parece no ha sido el caso. 

Sobre la futura maternidad de Susana Díaz, no tengo mucho que añadir a lo que ya se ha dicho: aunque cualquier mujer puede conciliar su vida familiar y laboral (¡grandes mujeres!), el hecho de que se espere el nacimiento para junio hace que sea recomendable para ella no apurar a mayo para hacer las elecciones conjuntas con las municipales; y no porque no le pudiera convenir (hay que recordar que los nacimientos generan cierta empatía en las personas con la madre), sino porque el final de campaña sería tedioso y muy arriesgado a nivel personal para ella y para el bebé.
Otra de las razones que señalan que ese adelanto se produce con motivos es la "necesidad" de dotar a Andalucía de entidad suficiente para tener un proceso electoral separado, con debates electorales independientes y sin "contaminaciones" de ningún tipo. Esto tiene un pro -a nivel político-, pero una gran contra en lo que respecta al presupuesto: multiplicación de los gastos. Sí, multiplicación: en un solo año se van a producir -si no cambia nada- tres procesos electorales, con sus tres respectivas campañas electorales. No es que si son en años diferentes no se vaya a producir el gasto, sino que, si fueran procesos "conjuntos" (todas o, al menos, varias elecciones en el mismo día), los gastos se concentrarían y, aunque cada proceso tuviera un gasto relativo mayor, el total, al ser menor el número de actos, sería más reducido.

Y esto sin entrar en las supuestas/presuntas aspiraciones de Susana Díaz a liderar el PSOE en España que, aunque ella se afana en negar -hoy en la comparecencia para anunciar la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones para el 22 de marzo volvía a decir que su tren "es el tren de Andalucía"-, no dejan de estar en el ambiente y, además, en el hipotético caso de que gane las elecciones, más aún si lo hace como ella señala que sería su voluntad (lógico), "con mayoría suficiente para gobernar", estaría licitada para disputar en unas primarias ese cargo a Pedro Sánchez, condición que, a día de hoy, algunos consideran que no cumple al no haber ganado unas elecciones.
No tengo una bola de cristal para decir qué va a pasar en el futuro más inmediato (ni tampoco en el futuro a medio o largo plazo, por supuesto). No sé si Susana Díaz ganará las elecciones, o si las ganará cualquiera de los otros candidatos. No sé si Podemos tendrá tiempo para organizarse de cara a las autonómicas andaluzas. No sé si Susana Díaz se presentará a las primarias del PSOE para ser candidata a las generales. Lo que sí sé es que nos esperan unos días muy interesantes a todos los que nos dedicamos al maravilloso mundo de la información. Los tres tristes tigres empiezan ahora, en su "precampaña", a buscar ese trigo para comer en sus tres tristes cuencos. Ahora les toca a ustedes decidir quién es el tigre que comerá más.

miércoles, 21 de enero de 2015

¿Nos vamos al Copa?

Esta noche, primero al 'Boogie Woogie' y luego al 'Copa'. ¿Quedamos en la 'Venus'? Primero nos vamos a 'La esquina te espero' a comer algo, luego al 'Vecchio' y al 'Fino' y cerramos 'La Reja'. Toni ha abierto el '101' en lo del Arti, ¿nos vemos allí? ¿Vamos este sábado a la 'Taxara'? Todos estos, y muchos más, eran locales abiertos en Huétor Tájar. Y que están cerrados, por cierto.
No voy a entrar en el tópico aquel, tan conocido y repetido, de que "cualquier tiempo pasado fue mejor", pero sí es cierto que, en cuanto al ocio nocturno, no hay punto de comparación.


Antes, en Huétor Tájar, o en Loja, o allá donde quisieras salir, había multitud de locales para escoger a dónde ir según tu estilo, tus gustos, o lo que frecuentaban tus amigos -en Loja recuerdo el 'Mogambo', el 'Área', el 'Muelle', el 'Big Ben', el 'Tras Tres', el 'Impacto', el 'Coliseo', la 'Monstruo Disco', en verano el 'Madrugada' y el 'Mediterráneo',...-, algo que, por desgracia, hoy día no ocurre... al menos, no de la misma forma.


Y es que en 1999 -aunque en algunos sitios ya había comenzado algunos años antes- es cuando se populariza el denominado "botellón" en nuestra zona, hábito que aunque algunos insisten en decir que es un fenómeno social, no deja de ser una excusa para beber más de lo debido por un precio barato. Tendencia que, obviamente, no puede caer en los años de crisis, sino más bien aumentar (si hay menos dinero, mejor hacer botellón y emborracharnos barato aunque pasemos frío).

Bien es cierto que en la caída de los locales de ocio nocturno en los pueblos, que viven -como en todas partes- de la venta de bebidas espirituosas, para qué nos vamos a engañar, han influido otros factores, no solo el botellón: caída general de los ingresos familiares con el consiguiente recorte en dinero disponible para salir, más posibilidades de desplazarse a otros lugares como las capitales, medidas de gestión erróneas, apertura de locales que han sabido vender su imagen y hacerse de visita obligada, etc.


Ya nunca volverán aquellos tiempos en los que no nos íbamos a la capital para salir más que dos o tres veces al año, y el resto del tiempo nos quedábamos en nuestro pueblo; o quizás sí, quién sabe. El caso es que el mundo del ocio nocturno ha pasado de convertirse en un negocio bastante rentable a ser un negocio de subsistencia en los locales que aún permanecen abiertos. Desde aquí, un aplauso para esos valientes que quedan en nuestra comarca.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

San Arturo Mas Mártir

Ya pasó el 9N. Y he esperado (demasiado, todo sea dicho) a las declaraciones del presidente del gobierno para ver cuál es su postura y escuchar su opinión sobre lo que pasó el domingo. Y me he quedado igual que si no hubiese comparecido en rueda de prensa, porque Mariano Rajoy no ha aportado nada nuevo. Nada.
Mariano Rajoy y Artur Mas, cada uno a lo suyo

En este momento, el escenario es, más o menos, éste:
- Los grupos independentistas catalanes han celebrado su... ¿Referéndum? ¿Consulta? Y sería absurdo no reconocer que han participado más de dos millones de personas en ella. La mayoría independentistas -o proindependencia, si lo prefieren-, pero más de dos millones. No son "cuatro gatos". Ergo el sentimiento de una Cataluña fuera de España, como es obvio, existe, y no se debe ignorar.
- El gobierno central está presidido por un partido que no está dispuesto a permitir escisiones de ningún tipo en la unidad nacional, basándose en la Ley y la Constitución. Pero que tampoco está muy por la labor de establecer un proceso dialogado de negociación sobre la forma de que Cataluña esté dentro de España sin sentir que resulta la comunidad perjudicada.
- La oposición no tiene una postura clara; el principal partido de la oposición no tiene aún un plan establecido y concretado, sólo señala una idea como un concepto liberador, puesto que habla de reforma constitucional y de estado federal, pero no explica en qué consiste esta idea. Y si lo hace, no es muy claro cuando nadie entiende en qué consiste ese estado federal. Otros partidos de la oposición se sitúan entre el concepto de que el planteamiento separatista es una "ofensa" a la Constitución y a la unidad de España, y el pasotismo más absoluto sobre el tema.
- Y mientras unos y otros se pelean por la independencia o no de Cataluña, conocemos más y más casos de corrupción política de uno y otro lado, sin que los ciudadanos tengamos la sensación de que los partidos políticos se toman esto en serio por la estúpida costumbre de medir todo por su doble rasero, según el cual los delincuentes (perdón, presuntos) de cualquier grupo de la oposición son los más crueles demonios sobre la faz de la tierra, los delincuentes (perdón, presuntos) de su partido son seres honorables que merecen dar una explicación y en los que confían, o que deben ser fuertes.
Mi sensación ahora es que, de una u otra forma, desde que se convocó el "referéndum" (eso pretendía ser) catalanista, Artur Mas puso en jaque a toda la maquinaria del Estado, y me explico: si no se permitía la votación, él habría luchado a lo William Wallace en 'Braveheart', así que para Cataluña, habría ganado; si ahora, tras haber celebrado la pseudoconsulta, la fiscalía emprende acciones legales y lo separa de la presidencia de la Generalitat por desobediencia o por el motivo que sea, para Cataluña se convertirá en "San Arturo Mas Mártir", que luchó hasta la "muerte" (política, por supuesto) para defender la democracia y el derecho a decidir del pueblo catalán, lo que reforzaría, aún más si cabe, el sentimiento nacionalista de los separatistas.
Oriol Junqueras,posando para La Vanguardia

Hay una tercera opción (seguro que incluso hay más que mi desconocimiento me impide ver), que es la que me he permitido llamar "vía Junqueras": pase lo que pase, Oriol Junqueras tiene casi asegurada, o al menos todo apunta a que será así, la victoria en las próximas elecciones catalanas y, por eso, ahora que el sentimiento está a flor de piel, su intención es que se convoque elecciones anticipadas, en clave de elecciones plebiscitarias. Y si tenemos en cuenta su insistencia en la declaración de independencia de forma unilateral, nos podemos hacer una idea de por dónde acabará todo esto.
Por todo esto, pienso que el presidente del Gobierno debería dejar de hacerse "el gallego" y empezar a tomar decisiones, que no a ordenar o tratar de imponer; a él le corresponde tomar la iniciativa de sentarse a hablar con los representantes catalanes y comenzar una negociación de condiciones para que Cataluña siga inserta en la estructura española, si es lo que pretende. O bien organizar una consulta real en forma de sondeo de ponían para conocer de primera mano, y de forma organizada y con garantías, cual es la opinión real del pueblo catalán sobre la independencia o pertenencia al Estado, algo que les habría evitado muchos problemas a la hora de sentar unos principios de negociación. Claro que esta última opción sería vista a posteriori como una victoria del bloque independentista, por lo que casi queda descartada desde antes de su planteamiento.
Mapa simbólico que aparecía en diario ABC
¿En qué quedará todo esto? Todo apunta a que terminará en que Cataluña, de una forma u otra, saldrá fuera de España antes o después. Y lo que realmente me da pánico es que sea por la vía de declaración de independencia unilateral, sobre todo por los problemas que podría acarrea; siempre que pienso en esto, recuerdo Kosovo, que aún no está aceptado como país independiente por España, entre otros.
El problema es de difícil solución, y más en tanto en cuanto el asunto "independencia/referéndum" se ha reducido a un "por mis cojones que me voy de España" por un lado, y "por mis cojones que te quedas" por el otro. El independentista seguirá sin conformarse con lo que se pueda negociar, porque sus aspiraciones van más allá, y el "unionista" seguirá sin claudicar ante el "desafío" del primero. Y mientras tanto, seguirán apareciendo los problemas que los ciudadanos normales se encuentran a diario, que no dejan de ser minucias que a nadie le importan en las esferas políticas, salvo cuando les afectan también a ellos. Y los que roban, seguirán robando mientras les dejen. Y nosotros seguiremos demasiado entretenidos con todas las "cortinas de humo" que se nos presentan a diario para tapar lo que no quieren que sepamos. En nuestra línea, vamos: marca España.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Las elecciones y los datos positivos

No sé si se han enterado, pero dentro de unos días tenemos que ir a votar -o no- a las elecciones al Parlamento Europeo. Nuestros políticos se afanan en recordárnoslo, en que seamos conscientes de la importancia que tiene que votemos en estos comicios, puesto que las decisiones que se toman en Europa nos afectan directamente. Y llevan razón: nos afectan, y mucho.


- Nos afecta que un eurodiputado viaje de su país a Estrasburgo y vuelta en primera en lugar de viajar en clase turista, por muchos tratos privilegiados que firmen con las compañías aéreas.

- Nos afecta que, mientras bajan el sueldo a los trabajadores españoles, 'ajustes salariales' que los llaman (por mucho que algunos insistan en decir que el ajuste supone que, cuando las condiciones lo permitan, también habrá que subir sueldos, porque como los que deciden si las condiciones lo permiten son ellos...), se suban cada legislatura -o mandato- los suyos, aparte de los gastos que cobran y que casi ninguno de nosotros recibimos de nuestras empresas.

- Nos afecta el programa que cada partido lleva a estas elecciones, puesto que es una declaración de intenciones sobre lo que pretenden hacer, y en estas sí suelen redactarlo con lo que piensan llevar a cabo en caso de salir elegidos, puesto que los ciudadanos no les prestamos demasiada atención ni a estas elecciones ni a los programas (por otra parte, no solemos leerlos en ningunas elecciones, seamos realistas).

- Nos afecta quiénes son los candidatos de cada partido, puesto que hay que conocer su currículo para saber si realmente están preparados para desempeñar funciones de representación de los intereses de un país, y si tienen alguna relación con intereses de cualquier tipo que puedan prevalecer sobre los intereses comunes de cara a la toma de decisiones.

- Nos afecta que voten, por regla general, en bloque según el partido al que pertenecen, y no en conciencia según su criterio de lo que más le conviene a los países y, por extensión, a la Unión Europea.


- Nos afectan los criterios que sigan a la hora de escoger a qué se destina el dinero de la Unión.

- Nos afectan las políticas de empleo, de inmigración, las políticas culturales, las directivas, tratados, y todo lo que sale de Bruselas.

- Nos afecta que los responsables de determinadas áreas de actuación no conozcan a fondo las mismas, sino que se elijan por quiénes son los 'cargos' y 'carguillos' a los que se quiere dar salida en cada partido para 'colocarlos' en un buen puesto una vez que pierden el que vinieran desempeñando.

Y tantas otras cosas que serían muy largas de contar. El caso es que nos conviene ir a votar porque, si no lo hacemos, perdemos ese poder de decidir quiénes estarán, quiénes representarán a nuestro país en Europa y, por tanto, perdemos la posibilidad de decidir que los partidos que sean más afines a nuestro pensamiento estén en Europa. Y repito que todo esto empieza por leer y conocer los programas, para después exigir su cumplimiento.


El caso es que, por Ley, se quitó la posibilidad de inaugurar cosas en las semanas previas a las elecciones -un instrumento que era muy recurrente porque permitía hacer cosas buenas justo antes de que la gente vote y, así, 'focalizar' ese voto- y ahora se han buscado otra artimaña -otras artimañas- para la manipulación de los posibles votantes: la principal y que se puede ver más fácilmente es la presentación de resultados positivos para alentar el optimismo. Sí, seguro que lo habéis notado; de repente, todo va genial, al menos sobre el papel: exportamos más, bajan las cifras de desempleo, y como pillemos a nuestros políticos inspirados, mejoramos a Finlandia en el informe PISA y nuestras 'cacas' huelen a Chanel Nº 5. Así nos va.

A ver, que nadie me malinterprete; que yo me alegro de que baje el paro, me alegro de que mejoren las exportaciones, y todo eso, pero me parece que los triunfalismos con tantos millones de parados, con los desahucios, y con tantas cosas que van mal no son de recibo. Ni para éste ni para ningún gobierno. Que está muy bien que digamos 'lo guapos que somos y lo buenos que estamos', pero que sacando pecho no llegamos a ningún sitio. A veces pienso que lo que nos pasa es que somos más 'chulos' de lo que deberíamos, los españoles en general. Ojalá me equivoque, porque si llevo razón, somos 'chulos' sin motivos, o por motivos que no sirven para nada.

¿De qué podemos presumir, actualmente, en España? Pensemos... podemos presumir de nuestros deportistas de élite. Y es cierto. Pero al común de los mortales eso no nos da de comer, seamos realistas... si acaso, nos da alguna que otra alegría a la hora de desconectar de la realidad que nos rodea. También podemos presumir del buen tiempo que hace en España, de nuestras horas de sol. Eso está bien, porque es de las pocas bazas que tenemos para atraer el turismo y, con ello, que haya un nicho de empleo más o menos estable durante ciertas épocas, aparte de lo que conlleva sobre nuestro estado anímico, nuestro carácter, nuestra salud, etc. Y... ¿de qué más podemos presumir?

Vamos a seguir pensando, a lo 'Un, dos, tres': por veinticinco pesetas, cosas de las que podemos presumir actualmente en españa: 
- De nuestro aceite de oliva
- De nuestros productos agrícolas, pesqueros y ganaderos (generalicemos) de primerísima calidad
- De nuestro sistema sanitario
- De nuestro sistema de pensiones
- Del matrimonio entre personas del mismo sexo y otros avances hacia la tolerancia
- De nuestra industria cultural (otra gran generalización)
- De nuestro sistema educativo (sin pormenorizar, vamos a ponerlo así, genérico que, si no, no acabamos)
- ... campana y se acabó (nos falta tiempo/espacio para seguir, pero también puedes tocar la campana en el tema que prefieras de los que se mencionan)

Si tú no crees que es necesario escoger a políticos que gestionen bien lo que tenemos, y que luchen por que en Europa se trabaje de una forma que sea positiva para nuestra economía -no solo la macroeconomía, sino la microeconomía (el bolsillo de tu padre, de tu hermano, de tu hijo, de tu abuelo, el tuyo, el de tu primo,  el del tendero de al lado de tu casa, etc., para que me entiendas)-, no te estarás ganando el derecho a quejarte o a presumir de lo que, aquellos que lleguen a Europa, puedan hacer. En realidad está en nuestras manos elegir, solo tenemos que creernos nuestro propio poder y ejercerlo.


Votar a un partido político no es darle un cheque en blanco para que haga lo que quiera, no puede serlo: votar a un partido es prestarle tu confianza durante un tiempo determinado porque crees que es el que mejor gestionará no solo tus intereses, sino los de todos los que te rodean. Por tanto, llega el momento de 'remangarnos' y ponernos manos a la obra a conocer a fondo los programas de los partidos -de todos- que se presentan a las elecciones, y votar conforme a lo que leamos. Y, una vez que lleguen, los que escojamos o bien otros, eso no lo sabremos hasta que pasen las elecciones, exigirles que cumplan con sus promesas, que sean decentes, que trabajen bien, y que luchen por los intereses de nuestros países que, en definitiva, serán los de la Unión Europea.


Yo creo en la política, y quiero creer que los políticos, por regla general (salvo deshonrosas excepciones), son personas que trabajan por vocación de servicio público y no por interés. Eso sí, para que esto funcione, las listas de los partidos deberían ser abiertas, y deberíamos poder votar a los representantes individualmente, y no a las listas en bloque, siempre.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Manipulación mediática y el ministro Wert

Que sí, que estáis todos muy contentos porque finalmente el ministro Wert ha dado marcha atrás, y mantiene las becas Erasmus para quienes ya están fuera. Pero os la han colado y, además, enterita. Os lo habéis tragado del tirón. Y no es que no vaya a pagar su parte el ministerio de Educación para este año, que lo hará: es que ya ha conseguido que os parezca un triunfo vuestro que el año que viene ya no lo haga. Os la han colado. Nos la han colado.
Quizá es precisamente la libertad que me da hablar desde un blog que, seguramente, nadie más que yo y algún que otro amigo que vea el enlace lee, lo que me hace tener cierta libertad para expresar mi indignación, mi frustración. Vamos, que aunque yo nunca habría sido candidato a una Erasmus, me molesta sobremanera que se le quite la oportunidad a quienes pueden.
Nos venden la historia de que se van a reservar para quienes tienen una renta más baja, y un expediente más alto. Que no es que diga yo que eso no está bien, que quienes deben beneficiarse de ese tipo de becas son los que más falta le hace. Pero también me gustaría señalar que de Erasmus no se va quien no tiene condiciones económicas para irse. La beca es una ayuda, pero si el estudiante no tiene unas condiciones económicas mínimas, no puede acceder a ello, porque la beca es solo una beca, una ayuda. 
Aquí es donde hay que hablar del mito del "orgasmus", de las fiestas, borracheras míticas, etc. Y pensarán que la beca es para pagar eso. Pero no nos equivoquemos: esas cosas son las que ya hacen aquí, sin estar en otro país, quienes quieren hacerlas. O me van a decir que los botellódromos están vacíos, y que la gente sale por ahí un fin de semana y no bebe. Vamos, hombre. Que escudarse en eso es tirar balones fuera.
El Erasmus permite a los estudiantes esa "movilidad exterior" que tanto nos venden: conocer cómo funcionan en otros países, tanto en lo educativo como en lo cultural y lo social (algo que, por otra parte, cada día viene a ser más parecido a lo que hacemos aquí, fruto tal vez de la globalización), y poder exportar el modelo a nuestro país, o salir al exterior como salida laboral. Y no ayuda solo a estudiantes, también a profesores.
Aunque en España seguimos empecinados en que hay que certificarlo todo, este programa es imprescindible para la implantación del Espacio Superior de Educación -lo que, vulgarmente, conocemos con el nombre de "Plan Bolonia"-, puesto que, además de estimular la movilidad como ya he señalado, fomenta la cooperación transnacional en el sistema universitario (qué bonito me ha quedado), y mejora el reconocimiento académico de los estudios en toda la Unión Europea. Vamos, que ayuda precisamente a hacer lo que eran sus objetivos.
Se supone que, entre 2007 y 2013, se iban a destinar unos 7.000 millones de euros a los programas de movilidad exterior de estudiantes Comenius, Erasmus, Leonardo Da Vinci y Grundtvig. Confío en que haya sido así. En lo que a las Erasmus se refiere al menos, participan 31 países. En todos ellos, las diferentes administraciones son las que aportan el presupuesto necesario; vamos, que comparten el gasto. Nuestro Gobierno ha decidido hacer un cambio en esto y decir "Diego" donde dijo "digo", acabando de un plumazo con las ayudas -a partir del próximo curso, qué buenos son- salvo para "los más necesitados".
En resumen: que otra vez vuelvo a echar mano de Noam Chomsky y sus diez estrategias de manipulación mediática. Estrategia número dos: crear problemas, después ofrecer soluciones. Es la que se nos presenta como segunda opción, después de la más usada: la maniobra de distracción (pensemos, por poner solo un ejemplo, en Gibraltar). 
Estudiar en la Universidad ofrece fundamentos para hacer análisis críticos sobre lo que nos rodea, en todos los sentidos. Estudiar en otros países, salir, conocer otras culturas, ayuda a descubrir que el resto del mundo no es tan diferente al que estamos acostumbrados a ver, a pesar de sus rasgos definitorios concretos. Quitando las Erasmus, suprimiendo becas y, en definitiva, tomando medidas que van contra la educación en nuestra sociedad en general (salvo en determinados ámbitos privados en particular), lo que se consigue es un pueblo que lo aguante todo. Y al aplazar la aplicación de esta medida al próximo curso, nos la han colado. Pero bien. Bravo por usted, señor Wert; lo ha conseguido.
Fuente de la imagen: El Mundo (http://www.elmundo.es)

viernes, 10 de mayo de 2013

Alfredo Landa, descanse en paz

Ha fallecido Alfredo Landa, uno de los grandes actores que ha dado el cine español. Y no es grande porque se haya muerto, que nadie se equivoque: es grande porque fue capaz de interpretar al español medio y hacerlo bien, de forma creíble. 
Hoy todo el mundo lo recordará, seguramente, como el protagonista de "Los Santos Inocentes", y se destacará que ya fue secundario en películas como "El verdugo" (con el gran Pepe Isbert). Pero para mi Alfredo Landa es mucho más: quitando ese cine "para comer" que tuvo que hacer, porque era necesario, y además la sociedad necesitaba las risas de las comedias de Ozores y demás, nos dejó grandes, grandísimos papeles. 

Pienso en películas como "El Puente", donde hizo un papel sobresaliente; "El bosque animado" de José Luis Cuerda, por la que ganó el Goya al mejor actor protagonista (era apenas la II edición de los premios); "El rey del río" de Manuel Gutiérrez Aragón, donde... bueno, donde nada era lo que realmente parecía en esa familia, dejémoslo ahí, por si alguien no la ha visto.
Yo quiero recordarlo por dos actuaciones que, si bien no están consideradas como las más destacadas, me traen muy buenos recuerdos:
- La primera, la que hizo en 2003 en la película "La luz prodigiosa", de Miguel Hermoso, con esa excelente búsqueda de los orígenes de ese mendigo que encuentra en Granada, al que en su día salvó tras ser fusilado en la Guerra Civil, una maravilla que, quizá por ser "granaíno", me gusta especialmente.
- La segunda, la que hizo en la serie "Lleno por favor" que se emitió en Antena 3 por allá por 1993, donde interpretaba a Pepe, un nostálgico de un tiempo pasado que nos hizo reír en más de una ocasión con frases como "Yo solo creo en Dios, en Franco y en don Santiago Bernabeu".
Ha muerto un grande de la interpretación nacional. Y, como todos los muertos, desde hoy será muy bueno. Pero es que realmente lo era. Descanse en paz.