lunes, 26 de enero de 2015

Tres "tristes" tigres


¿Recuerdan aquél trabalenguas que decía eso de "tres tristes tigres tragaban trigo en un trigal en tres tristes trastos"? Pues es algo así lo que pasa ahora mismo, desde mi punto de vista, en Andalucía. Lo desgloso, para que me entiendan:
Punto 1º- Tras el adelanto electoral al 22 de marzo de 2015, se elimina la posibilidad de que haya una cuarta fuerza política que pueda organizarse bien de cara a las autonómicas en Andalucía (sí, estoy hablando de Podemos; y no, no cuento a las formaciones minoritarias, ni siquiera al Partido Andalucista, no porque las ignore, sino porque no tienen representación actualmente en la cámara autonómica), con lo que las fuerzas principales serán (las ordeno por número de votos obtenidos en las últimas elecciones, que no quiero herir susceptibilidades): Partido Popular, Partido Socialista e Izquierda Unida
Punto 2º- Es la primera vez que tendremos, después de las primeras elecciones al Parlamento Andaluz en democracia (el 23 de febrero de 1982), a tres candidatos que no se han presentado anteriormente a unas elecciones en los tres principales partidos que concurren a las elecciones en esta Comunidad Autónoma: por el Partido Popular, a Juan Manuel Moreno; por el Partido Socialista, a Susana Díaz; y por Izquierda Unida, a Antonio Maíllo
Punto 3º- Las autonómicas andaluzas serán los primeros comicios de los tres previstos este año que se celebrarán en nuestra comunidad (a saber: elecciones al Parlamento andaluz: 22 de marzo; elecciones municipales, y autonómicas en casi el resto del país: 24 de mayo; elecciones generales, 20 de diciembre); aún habrá un proceso electoral más, pero ese no nos afecta directamente a los andaluces: el 27 de septiembre se celebran las elecciones en Cataluña, elecciones que van a plantear en clave plebiscitaria


Con esos tres puntos, es suficiente, no voy a entrar en más de momento (pero, como las "meigas", haberlos haylos). Y más de uno de ustedes se preguntará: ¿pero por qué con tanta premura? ¿Por qué no esperar a las elecciones municipales y, así, unirlas, con el consiguiente ahorro en gastos de campaña, producción de propaganda electoral, etc.? Pues, por lo que la observación de las diferentes informaciones me lleva a interpretar, son varios los motivos, así que voy a contaros, desde mi punto de vista, qué es lo que pasa.
En primer lugar, el pacto entre Izquierda Unida y el PSOE no era algo que, al menos estos últimos, quisieran; es evidente que todos los partidos políticos quieren gobernar en solitario, porque eso les da la facilidad de no tener que depender de la voluntad de otros para tomar decisiones. Pero, al no obtener votos suficientes para gobernar -recordemos que los ganadores de las anteriores elecciones andaluzas fueron los miembros del Partido Popular-, resulta imprescindible hacer ese pacto para conservar la Junta. Izquierda Unida, por su parte, ha tenido sus más y sus menos con sus militantes por el pacto, algo que podrá comprobarse hasta qué punto ha llegado en las próximas -nunca mejor dicho- elecciones, y algo que ha ido a más desde que Alberto Garzón ha llegado a la Secretaría General de Izquierda Unida. 

En segundo lugar, lo de que se ha roto el pacto por el anuncio de la decisión de someter la continuidad del mismo a referéndum entre los militantes de Izquierda Unida no deja de sonar a excusa, hasta cierto punto, necesaria; han existido más tiras y aflojas durante la legislatura y, desde luego, no han redundado en una ruptura, sino en negociaciones. Otro caso es que se dijera que la líder del PSOE andaluz quería mandar "en la casa del vecino", que en ese caso sí podría haber problemas de lo que ella ha calificado como "falta de confianza" al no aceptar Antonio Maíllo las... llamémoslas "peticiones" de Díaz en determinados aspectos, pero según parece no ha sido el caso. 

Sobre la futura maternidad de Susana Díaz, no tengo mucho que añadir a lo que ya se ha dicho: aunque cualquier mujer puede conciliar su vida familiar y laboral (¡grandes mujeres!), el hecho de que se espere el nacimiento para junio hace que sea recomendable para ella no apurar a mayo para hacer las elecciones conjuntas con las municipales; y no porque no le pudiera convenir (hay que recordar que los nacimientos generan cierta empatía en las personas con la madre), sino porque el final de campaña sería tedioso y muy arriesgado a nivel personal para ella y para el bebé.
Otra de las razones que señalan que ese adelanto se produce con motivos es la "necesidad" de dotar a Andalucía de entidad suficiente para tener un proceso electoral separado, con debates electorales independientes y sin "contaminaciones" de ningún tipo. Esto tiene un pro -a nivel político-, pero una gran contra en lo que respecta al presupuesto: multiplicación de los gastos. Sí, multiplicación: en un solo año se van a producir -si no cambia nada- tres procesos electorales, con sus tres respectivas campañas electorales. No es que si son en años diferentes no se vaya a producir el gasto, sino que, si fueran procesos "conjuntos" (todas o, al menos, varias elecciones en el mismo día), los gastos se concentrarían y, aunque cada proceso tuviera un gasto relativo mayor, el total, al ser menor el número de actos, sería más reducido.

Y esto sin entrar en las supuestas/presuntas aspiraciones de Susana Díaz a liderar el PSOE en España que, aunque ella se afana en negar -hoy en la comparecencia para anunciar la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones para el 22 de marzo volvía a decir que su tren "es el tren de Andalucía"-, no dejan de estar en el ambiente y, además, en el hipotético caso de que gane las elecciones, más aún si lo hace como ella señala que sería su voluntad (lógico), "con mayoría suficiente para gobernar", estaría licitada para disputar en unas primarias ese cargo a Pedro Sánchez, condición que, a día de hoy, algunos consideran que no cumple al no haber ganado unas elecciones.
No tengo una bola de cristal para decir qué va a pasar en el futuro más inmediato (ni tampoco en el futuro a medio o largo plazo, por supuesto). No sé si Susana Díaz ganará las elecciones, o si las ganará cualquiera de los otros candidatos. No sé si Podemos tendrá tiempo para organizarse de cara a las autonómicas andaluzas. No sé si Susana Díaz se presentará a las primarias del PSOE para ser candidata a las generales. Lo que sí sé es que nos esperan unos días muy interesantes a todos los que nos dedicamos al maravilloso mundo de la información. Los tres tristes tigres empiezan ahora, en su "precampaña", a buscar ese trigo para comer en sus tres tristes cuencos. Ahora les toca a ustedes decidir quién es el tigre que comerá más.

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