miércoles, 8 de marzo de 2017

El Guardián Invisible


He visto, con estupor, que, de nuevo, se llama al boicot a una película española en nuestros cines. En esta ocasión, se trata de "El guardián invisible", la película dirigida por Fernando González Molina, y protagonizada por Marta Etura.
Una película arriesgada, de una factura muy "a lo americano", tirando mucho de calle, donde prevalecen escenarios exteriores que complican el trabajo para que quede bien, etc.
A lo que iba: se pide el boicot de la película porque, según parece, una de las actrices (ni siquiera conozco su nombre ni me voy a molestar en buscarlo) ha hecho unas declaraciones "antiespañolas". Y digo yo: ¿en serio? ¿Hay que boicotear la película porque una actriz secundaria, que apenas aparece unos minutos dentro de la película interpretando a uno de los personajes cuando era joven, hace unas declaraciones de la índole que sean?
Hoy quiero dar mi apoyo a toda la gente que participa, de una forma u otra, en "El guardián invisible": director, guionista, autor de la novela, actores, actrices y, por supuesto, a los equipos de producción, música, edición, casting, dirección de arte, vestuario, maquillaje, dirección, arte, sonido, efectos especiales y visuales, cámaras, grúas, eléctricos, transportistas, catering, script,...
Son más de 100 personas en las tareas que hay detrás de las cámaras.
Son unos 50 actores que hacen papeles en los que tienen que hablar, aparte de extras que hacen relleno de gente cuando es necesario, etc.
Todos tienen sus familias, sus gastos personales, propios de cada uno, sus facturas,... ¿y pretendemos que, por las declaraciones de una persona, hay que joder (y lo voy a decir así, por las malas) a toda esta gente? Me parece de no tener ni idea de lo que supone algo así.
Además de la gente (empresas y empresarios españoles, no lo olvidemos) que ha invertido en producir la película, está el tema de que, la mayor parte de esta gente que participa aquí, no puede ganarse la vida con este trabajo porque se cobra una mierda, porque no hay estabilidad, porque en el audiovisual y, específicamente, en el cine, dependes de que haya proyectos en los que te llamen para tener cierta continuidad, y en la mayoría de los casos necesitan tener otro trabajo "de verdad" (no porque yo lo crea así, sino porque es lo que se dice) para poder comer todos los días.
No, lo de boicotear a una película es no tener ni idea de lo que va esto. Yo, desde luego, si puedo iré a verla. Llámalo corporativismo si quieres, pero me parece lamentable que seamos tan inconscientes en general en emitir juicios sobre lo que oímos o nos cuentan.
Por cierto, aquí está la ficha de la película, por si queréis comprobar toda la gente que hay detrás de este proyecto.
Larga vida al cine español, reflejo de nuestra identidad cultural, le pese a quien le pese.

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